Quantum of Solace

Cada película estrenada del mítico 007 llega con un cierto nivel de expectativas, con tanta comparación entre agentes, chicas Bond, locaciones o villanos que han marcado la popular saga. Con esa pesada mochila sobre los hombros, esta semana se estrena la nueva aventura del agente con licencia para matar: Quantum of Solace, patrocinada por toda la algarabía e interés que despiertan las grabaciones realizadas en el norte del país (alcaldes patrioteros incluidos). Las preguntas son múltiples, mientras las respuestas son bastante claras: ¿Es entretenida?, pues si. ¿Tiene acción?, claro y bastante. ¿El desierto?, interesante. ¿Es mejor que Casino Royale?, lamentablemente no. ¿Vale la pena?, léelo a continuación.
Bastante del sabor agridulce que deja la entrega oficial número 22 de las aventuras de James Bond, radica en el estilo que intenta implementar el director Marc Forster (Encontrando el País de Nunca Jamás) en una saga revitalizada recientemente. En Quantum of Solace existe una especie de bipolaridad que deja el material siempre en la balanza de las dudas, es decir, nunca logra construir un propio estilo y aplica copy/paste de lo que logró el director Martin Campbell en la película anterior. Ese traslado implica que algunas cosas funciones, otras no y, a la larga, esto se considere como algo que quedó a medias.

Por ejemplo, nuevamente dice presente el estilo parkour – eso de saltar por edificios y todo lo que sea urbano con velocidad y agilidad – implementado en Royale. Sin embargo Forster imprime un estilo con quiebres de ritmo que descolocan debido a una edición que trata de envolver en la acción, tratando de ‘embolinar la perdiz’ para que todo suceda rápido, uno no se de cuenta de las falencias y olvide rápidamente para seguir con lo siguiente.
Mientras Bond es sinónimo de acción, también tiene un lugar especial en la franquicia la trama de turno. En esta ocasión, la historia comienza – por vez primera - breves minutos después de la anterior y superior entrega. Bond hilvana los hechos que llevaron a la muerte de Vesper Lynd (Eva Green) en búsqueda de los culpables. Eso lo lleva a tantear terreno peligroso, al acercarse poco a poco a una oscura organización - que algunos llaman simplemente como Quantum - que se mueve entre las sombras, con personas instaladas incluso en el MI6. Esto lleva a Bond a través del globo, directo al desierto boliviano en donde un plan involucra el recurso más importante del planeta.
Aunque suena interesante, y no quiero contar mucho sobre la trama, el desarrollo nunca es óptimo ya que el guión queda al debe con personajes mal utilizados, clichés latinoamericanos odiables – aunque sí, el desierto se ve bien - y un misterio que nunca da respuestas concretas y mucha cosa dejada entre las sombras para construir la siguiente entrega. Quantum of Solace queda relegado a un mero puente, una visión de lo que podría ser la siguiente matanza de un Bond versión definitiva.
Claro, porque lo mejor de la película es Daniel Craig. Su Bond es una máquina letal asesina, sin remordimientos, enfocada en saciar su sed de venganza. Sus primeros pasos como agente 00 están lejos de la sofisticación clásica del personaje. Lo suyo es demostrar a un Bond en continuo crecimiento. Aquí se nota una maduración entre esta y la anterior, ya que el accionar físico del agente secreto de su majestad nuevamente saca aplausos. Incluso, llega a eclipsar tanto al resto del elenco que, en esta ocasión, el villano (Mathieu Almaric) queda relegado a un tercer plano, al no representar amenaza alguna para 007.
¿Las chicas Bond?, pasan sin pena ni gloria en esta ocasión. El personaje de Olga Kurylenko solo sirve de contrapunto en base a las motivaciones de venganza que guían al hombre de la Walther PPK, por ahí aparece una colorida que aparece y desaparece muy rápido, mientras la ‘vieja bond’ – M (Judie Dench) – sigue estructurada en base a con la relación amor/odio, madre/tutora que evoluciona en cada entrega. Es decir, el aporte está creado para ensalzar al compadre que representan el pináculo de la evolución de los machos.
En definitiva, la dualidad es lo que marca a la nueva película de James Bond. Mientras el inicio es muy entretenido y rítmico, a pesar de una canción sin gracia, Craig está excelso y el resto, menos peso que un paquete de papas fritas. Quizás uno de los puntos bajos más imperdonables radica en que el metraje final queda apurando el tranco en demasía, estructurando un epílogo apresurado y falto de chispa. Es más, la secuencia del típico último enfrentamiento – en medio de un resort desabrido – queda muy al debe y sin gracia con el desierto de fondo. Y así, en la suma, la balanza queda subordinada a esta continua batalla en donde a Quantum of Solace siempre le faltan tres chauchas para el peso.
TRAILER:








13 de November de 2008 a las 9:13 am
CROSSING OVER (Con Harrison Ford)
http://videos.cinemavip.com/informaciondecontenido.php?con=7405
13 de November de 2008 a las 9:14 am
STAR TREK Web
http://www.startrekmovie.com/
13 de November de 2008 a las 9:16 am
2012 lo nuevo de Roland Emmerich (Godzilla/Dia de la Independencia)
http://es.youtube.com/watch?v=kCuaR8KehEk&eurl=
13 de November de 2008 a las 11:53 pm
3ER trailer de Watchmen:
http://es.youtube.com/watch?v=Slj55jYuMro
14 de November de 2008 a las 3:08 pm
Creo que casino royale dejo la vara muy alta….
Es cierto que craig se luce nuevamente y definitivamente queda como el mejor bond de la historia, pero algo le falta a Quantum que no hace sentir como Casino Royale….
La parte del desierto es lo más fome de toda la peli..
y el villano (ni hablar….)
esperemos que la tercera parte levante un poco al nivel de la primera.